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Como Aprender a Perdonar con el Poder de Ho'oponopono

“Todo ha sido perdonado, la culpa no tiene lugar en la casa de Dios”.
— El curso de Milagros

A menudo pensamos en el perdón como una manera de decirle a alguien que ya no estamos enojados por lo que hizo y que lo que fuera que hizo, ya no se lo recriminaremos. El perdón también es visto por muchos de nosotros como una manera de deshacernos de la culpa; en tanto alguien o algo nos perdona, nos sentimos libres.

La verdad es que nuestro concepto de perdón está muy distorsionado. Si creemos que alguien tiene poder sobre nuestra libertad, buscaremos continuamente el perdón fuera de nosotros mismos. Estar libres de culpa siempre dependerá de algo o alguien fuera de nosotros mismos.

A los ojos de la Divinidad, no hay errores, no hay culpa; sólo hay puro amor incondicional. Cuando culpas a alguien o algo por cómo te sientes, te conviertes en víctima. Una víctima está indefensa, sufriendo en su propio pozo de pena. Una víctima está enojada con el mundo y no quiere ser responsable por sus emociones. Siempre que haya un objeto para el enojo, tristeza y frustración de la víctima, la víctima sigue en ese eterno ciclo de enojo, opresión y repartiendo culpas. El objeto del dolor de la víctima también puede estar pasando por su propio ciclo de culpa. Puede que se culpe a sí mismo por el dolor de la víctima, castigándose mental, emocional y espiritualmente día tras día. A veces la culpa es tal, o tan fuerte, que puede que sienta que la única manera de librarse de ella es pedir y recibir perdón de la persona que cree que ha lastimado. Si el perdón no es concedido, el perpetrador del acto a menudo continúa en su ciclo de culpa, consciente o inconscientemente.

Interpretar el papel de una víctima, buscar el perdón fuera de uno mismo o creer que tienes el poder de liberar a alguien de la culpa sólo mantendrá ese ciclo de ilusión, dolor y sufrimiento. La verdad es que todos y cada uno de nosotros vivimos la misión que necesitamos vivir. Quizás la misión aparenta ser negativa o positiva en la percepción de nuestra mente binaria, quizás nos gusta o no lo que sucede, pero ¿nos da eso el derecho a juzgar a alguien más por su experiencia? Cada uno de nosotros viene a esta Tierra a cumplir cierto papel, en cada vida ese papel cambia para que podamos tener diferentes experiencias, cada experiencia nos ayuda a avanzar un paso en la senda de la consciencia espiritual. En realidad no hay personas buenas o malas, experiencias buenas o malas, sólo personas, sólo experiencias.

Cada maestro espiritual a lo largo de la historia ha enseñado que independientemente de lo que percibimos que sucede en el mundo, la clave es aprender a amar incondicionalmente. ¿Qué significa esto? Significa comprender que cada persona sobre la Tierra es nuestro hermano o hermana, que sin importar lo que diga tu ego, ellos viven la vida que necesitan vivir.

¿Por qué es entonces, que nos cuesta tanto perdonar a otros? ¿Por qué cuando alguien nos hiere lo culpamos de nuestro dolor? ¿Por qué  hablamos tanto sobre el amor incondicional pero en el fondo seguimos teniendo dolor reprimido, enojo o desilusión hacia otros?

La verdad es que perdonar desde la mente es sencillo. Es fácil decir: “Te perdono”, en palabras. Perdonar desde el corazón, sin embargo, requiere valor, paciencia y el deseo de ser verdaderamente libre. ¿Cuál es la diferencia entre el perdón mental y el perdón del corazón? El perdón mental está fundamentado en la creencia de que el pecado es real, de que los humanos son pecadores por naturaleza y que necesitamos ser perdonados por alguien o por un poder superior para ser libres. El perdón del corazón, por otro lado, se basa en la premisa de que somos seres puramente espirituales y llenos de amor divino. Somos libres y siempre lo seremos. Cuando perdonamos desde el corazón no estamos juzgando a la persona por lo que hizo o por lo que hará. En cambio, le decimos: “Te amo por lo que eres, eres mi hermano/a y todo sucede como es necesario que suceda. No te juzgues, te amo”. Cuando perdonamos de esta forma, no sólo nos liberamos energéticamente de la situación, también nos ahorramos vidas de doloroso karma. Cuando no perdonamos, le decimos al universo: “Quiero repetir esta experiencia una y otra vez”.

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Los ciclos kármicos se repiten no porque deban hacerlo, sino porque nosotros como humanos, directa o indirectamente mediante nuestras acciones, deseos e intenciones elegimos continuar con la experiencia de la ilusión aquí. Aunque es verdad que cada experiencia es perfecta y no hay errores, también es verdad que a veces nos obligamos a pasar por sufrimientos innecesarios al elegir no perdonar o dejar ir el pasado. Cuando te perdonas verdaderamente a ti mismo o a otros desde el corazón, esencialmente estás diciendo: “Te amo”. Ese es el poder del perdón verdadero.

En Living Happiness, la organización que funde, tenemos un ejercicio especial para ayudar a las personas a perdonar desde el corazón, dejar ir el pasado, sanar su presente y así crear una nueva realidad futura.

Meditación del Perdón - Living Happiness:

  1. Comienza a inhalar y exhalar lentamente, mientras te enfocas en el área del corazón.
  2. Piensa en algo o alguien que deseas perdonar.
  3. Acepta cualquier emoción que surja, no luches contra ellas.
  4. Imagina frente a ti a la persona o situación que deseas perdonar.
  5. Repite hacia él: “Lo siento si te he juzgado, bendito seas, te deseo el bien en tu viaje.”
  6. Coloca tus manos juntas, inclina tu cabeza en un saludo y di: “Svasti”, que significa ‘bendición’ en sánscrito.
  7. Con las manos juntas, comienza a repetir: “Te amo”, lentamente y con compasión.
  8. Abre los ojos, inhala profundamente y di a la Divinidad: “Divinidad, te ofrezco esta experiencia y persona a ti, por favor, guíalas hacia tu sendero de amor, gracias”.

El perdón es un sendero poderoso. El perdón verdadero es aprender no sólo a perdonar a otros, sino también a nosotros mismos. Siempre que arrastremos culpa y remordimientos, no solo seguiremos lastimándonos sino también compartimos esa vibración con el resto del mundo. Para trascender espiritualmente en este mundo, debemos aprender primero a perdonarnos a nosotros mismos, amarnos a nosotros mismos y aceptarnos a nosotros mismos sin juzgarnos. Si hacemos esto, desarrollamos una mayor capacidad para perdonar a otros, amarlos y aceptarlos en su camino.

Como sabemos, la práctica es mucho más poderosa que las palabras, así que durante los próximos 7 días los desafío a perdonar desde el corazón al menos a 3 personas, 3 situaciones y 3 cosas de ustedes mismos de las que se sientan culpables. Luego de ello, escriban su experiencia aquí. Dos afortunados ganadores recibirán un boleto gratis a nuestros eventos exclusivos de Ho’pononpono y Reiki aquí en Bogotá.

Fahad Ullah Khan

Para aprender como tu podrás transformar tu vida y vivir mas feliz. Asegurate de participar en nuestros próximos eventos con Fahad, da click aquí